El Método Letsfix está pensado para que sepas qué ocurre con tu equipo en cada paso: recogida controlada, diagnóstico claro, presupuesto antes de reparar y pruebas finales antes de devolvértelo. Sin enviar nada a ciegas y sin sorpresas de última hora.
Primero, las personas
Sabemos que la tecnología importa, pero más importante que el dispositivo son las personas que hay detrás. Por eso no queremos que mandes tu equipo y desaparezca dentro de una caja negra: te acompañamos durante todo el proceso para que puedas decidir con información real.
Antes de reparar, entendemos qué le pasa, qué necesitas y qué nivel de urgencia tienes. Después diagnosticamos, te explicamos opciones y solo seguimos adelante cuando nos das luz verde.
La idea es sencilla: cuidar tu equipo como si fuera nuestro y darte claridad desde el primer minuto.

Nos cuentas qué equipo tienes y qué le ocurre.
No envías nada hasta que lo tengamos identificado.
Revisamos la avería y te damos opciones.
Reparamos solo con tu aprobación y lo probamos antes de devolverlo.
Paso 1: solicita la recogida antes de enviar nada

El primer paso es contestar unas preguntas para identificar tu equipo y entender la avería. No es burocracia: es la forma de evitar pérdidas, confusiones y diagnósticos a medias.
Regla importante: nunca nos envíes un equipo sin que antes te hayamos dado un código de recogida.
Ese código nos permite saber qué llega, de quién es, qué avería tiene y qué proceso debe seguir desde recepción.
Tampoco hace falta enviar accesorios salvo que te los pidamos expresamente. Cargadores, cables, mandos o fuentes de alimentación suelen quedarse contigo: nosotros usamos nuestro material de prueba y reducimos el riesgo de pérdida o daño durante el transporte.
Paso 2: prepara el equipo para viajar seguro
Si conservas la caja original, perfecto: suele ser la mejor opción. Si no, usa una caja de tamaño parecido al equipo y protégelo bien por dentro con burbuja, cartón, corcho o material de relleno.
- El equipo no debe moverse dentro de la caja.
- La etiqueta o los datos de envío deben ir visibles y legibles.
- El código de recogida debe acompañar siempre al paquete.
- No añadas accesorios salvo que te lo hayamos pedido.
La empresa de transporte asegura los envíos, pero nuestro objetivo es que el equipo llegue tal como salió: sin golpes nuevos y sin daños añadidos.

Paso 3: diagnóstico claro antes de reparar

Cuando recibimos el equipo, replicamos la avería que nos has descrito y hacemos las pruebas necesarias para localizar el fallo real. No se trata de cambiar piezas al azar, sino de saber qué está fallando y por qué.
Una vez tenemos diagnóstico, nos ponemos en contacto contigo con una explicación clara: qué le pasa, qué opciones hay, cuánto cuesta y qué merece la pena hacer.
Solo reparamos cuando nos das luz verde. Hasta entonces, el equipo se queda diagnosticado, pero no avanzamos con ninguna intervención no autorizada.
Paso 4: reparación, pruebas y vuelta a tus manos
Con la reparación aprobada, trabajamos sobre la avería y después hacemos los test necesarios para comprobar que el fallo ha desaparecido. Si algo no cuadra, no lo damos por cerrado.
Cuando el equipo está listo, te avisamos y organizamos la devolución para que vuelva a tus manos con la máxima claridad posible.
Lo que no hacemos
- No aceptamos equipos enviados sin código previo.
- No cambiamos piezas a ciegas para “probar suerte”.
- No avanzamos con una reparación sin explicarte antes el diagnóstico.
- No te pedimos accesorios si no son necesarios para la prueba.
¿Empezamos?
Cuéntanos qué equipo tienes y qué le ocurre. Te indicaremos el siguiente paso antes de que tengas que enviar nada.